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La uña y la onicomicosis
19 Jan 2018
La uña y la onicomicosis

La uña

La uña es la lámina cuadrangular sutil y ligeramente convexa ubicada en las extremidades de las manos y los pies. Está compuesta principalmente por queratina (en porcentajes menores, por grasa, aminoácidos, agua, vitaminas y minerales). Su color rosado se debe al color de la sangre transparentado por la piel, pero cuando se separa del lecho ungueal asume el color amarillento típico de las sustancias corneas.
Nace del periostio y se ancla al plano conectivo (lecho ungueal) a través de sus tres márgenes, de los cuales el más importante es el superior, donde está ubicada la matriz responsable del crecimiento ungueal (se habla de crecimiento semanal para las manos y mensual para los pies). La semiluna color rosado claro en la base de la lámina se llama lúnula.

La uña está compuesta por una parte anterior visible compuesta por: el cuerpo ungueal, la lúnula y la cutícula (pliegue de la piel que encierra las regiones profundas); la parte posterior de la uña no es visible y comprende la matriz formada por la piel profunda que circunda la base de la uña y sobre la cual se apoya casi toda la parte visible.

Las uñas desarrollan múltiples funciones importantes para nuestro organismo, por ejemplo:

  • protección contra traumas;
  • mantenimiento de la sensibilidad táctil de la yema;
  • facilitación de las acciones involucradas en el uso de los dedos.

¿Qué es la onicomicosis?

La onicomicosis (micosis de las uñas, también definida como Tinea unguium), más comúnmente llamada hongo ungueal (hongo de la uña), es una infección que se produce en las uñas (láminas ungueales) ya sea de las manos como de los pies, y puede ser causada por diversos tipos de agentes patógenos (dermatofitos, levaduras y mohos).

La sintomatología de esta infección se caracteriza por el engrosamiento, la deformidad y una cierta modificación cromática de las uñas.

Las micosis ungueales representan aproximadamente 50% de todas las patologías relacionadas con el aparato ungueal. Los principales factores de riesgo son:

  • edad avanzada
  • familiaridad
  • mal estado de salud general (por ejemplo, diabéticos)
  • herencia
  • uso frecuente de duchas públicas o de piscinas
  • traumas en la zona ungueal
  • clima caluroso-húmedo
  • problemas del sistema inmunitario de diversos tipos
  • pie de atleta
  • soriasis

Las estadísticas muestran cómo la mayor parte de la población afectada por micosis ungueales (hongos ungueales) es de sexo masculino, y que al menos 70% de los atletas (deporte: básquetbol) sufren esta patología.

El atleta, en general, es una persona particularmente a riesgo porque sus uñas están continuamente sometidas a microtraumas y con frecuencia están en un ambiente favorable para la proliferación de parásitos (calzado caliente y sudado, vestuarios comunes, agua de las piscinas, etc.).

La onicomicosis es muy contagiosa y raramente se cura de manera espontánea. Según la gravedad, puede tener un impacto importante sobre la calidad de vida de la persona afectada.

Considerando la naturaleza de la enfermedad y el efecto que puede causar sobre el aspecto del individuo, puede tener una gran incidencia en las relaciones interpersonales. En los casos más graves, la persona llega incluso a padecer verdaderos cuadros de ansiedad.

¿Cuáles son las causas de la onicomicosis?

Los agentes patógenos responsables de aproximadamente 90% de todas las micosis de la uña son los dermatofitos, principalmente el Trichophyton rubrum y el Trichophyton mentagrophytes; con menor frecuencia, la patología se puede imputar a levaduras, mohos no dermatofitos y cándida.

Las onicomicosis causadas por las levaduras afectan sobre todo a las personas que tienen los dedos inmersos en agua durante mucho tiempo (barmen, amas de casa, icticultores, etc.); mientras que las causadas por mohos oportunistas (por ejemplo, Scopulariopsis brevicaulis y Aspergillus spp.) afectan a personas ancianas y clínicamente simulan las onicomicosis por dermatofitos

Prevención y tratamiento de la onicomicosis

Prevención

La prevención ayuda a limitar la aparición de micosis ungueales y se puede resumir en 3 puntos fundamentales:

  • Una correcta higiene y secado evitan la proliferación de los agentes patógenos que causan las micosis.
  • Calzado y calcetines que aseguren una buena transpiración y ventilación. Los calcetines deben cambiarse con frecuencia para evitar que los pies queden húmedos demasiado tiempo.
  • En el caso de personas predispuestas, se aconseja evitar el contacto con superficies de baños, duchas y piscinas públicas.

Tratamiento

La elección del tipo de tratamiento depende sustancialmente de la forma de la patología, la gravedad del cuadro clínico y de la cantidad de uñas afectadas por la infección.
Según el tipo de onicomicosis, puede ser necesario un tratamiento oral como complemento del tratamiento tópico. El tratamiento sistémico consiste en la ingesta de fármacos específicos (antimicóticos) capaces de inhibir el crecimiento de los organismos fúngicos, como levaduras y mohos. El tratamiento tópico es fundamental para circunscribir inicialmente y luego erradicar el fenómeno infeccioso que causa la onicomicosis.

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